miércoles, 12 de septiembre de 2012

Fe de errata

Hace casi un año escribí un post rastreando el origen del término Dictadura del proletariado, a raíz de una interesante discusión en los comentarios al anterior centrada en las relaciones entre las ideologías "teóricas" (y, como siempre, se compararon marxismo y catolicismo) y los comportamientos reales de sus acólitos o creyentes y, en especial, de los dirigentes de las instituciones erigidas oficialmente sobre tales ideologías (cualquier régimen comunista o la Iglesia Católica). Durante ese debate Lansky negó la paternidad marxiana del término, atribuyéndosela a Lenin. Tal aseveración me sorprendió porque me sonaba que sí había sido don Carlos quien había acuñado el tan manoseado concepto; pero llevaba mucho tiempo, casi desde mis años juveniles, sin leer textos de Marx y me dije que tal vez era yo el equivocado. De ahí que dedicara unos días a revisar la bibliografía del escritor-filósofo-revolucionario renano y comprobara que, efectivamente, Marx sí había empleado el término Dictadura del Proletariado, despejándome así la duda que me había suscitado el comentario lanskyano.

Pues bien, en ese post escribí que fue en su Crítica del programa de Gotha, uno de sus últimos escritos publicado póstumamente, donde Marx acuña por primera vez el término "dictadura (revolucionaria) del proletariado". Y no, no es verdad, las palabrejas ya las había usado antes, como el martes me hizo saber un comentarista anónimo (una pena el anonimato), recriminándome, con razón, el escaso rigor de mi escrito de hace un año. Me dice este desconocido comunicante que "no puede ser que alguien quiera interesarse por el término Dictadura del proletariado y una de las primeras cosas que se encuentren sea esto". Por supuesto, asumo mis culpas, máxime cuando la obra de Marx puede encontrarse íntegramente en internet (por ejemplo en la magnífica web Archivo Marx-Engels que, de hecho fue la que consulté); debí haber sido entonces un poco más cuidadoso  ya que el rigor que me reclama esta persona es una de las virtudes que más aprecio, aunque como ha quedado demostrado no me esmero lo suficiente en practicarlo.

De lo que ya no soy responsable es de que algún buscador de internet, cuando se teclea Dictadura del Proletariado, ofrezca entre los primeros resultados el enlace a ese post mío. Desconozco los factores de ponderación y filtrado que emplean los algoritmos de estos buscadores para rastrear la red y seleccionar en determinado orden las páginas que satisfacen los requerimientos de búsqueda del usuario, así que no puedo explicar(me) por qué ocurre lo que dice esta persona. Aunque, para matizar su afirmación, hay que decir que Google me asigna el ordinal 49. Ciertamente, para más de un millón de resultados a esa búsqueda, es uno de los primeros puestos, pero tampoco creo que mucha gente interesada en despejar sus dudas sobre la dictadura del proletariado llegue a mi post después de haberse leído las cuarenta y ocho páginas que previamente sugiere el buscador.

Entre ellas, como es habitual, la primera es la de wikipedia, un breve texto en el cual no se cita en qué obra acuñó Marx el término e incluso no se termina de dejar claro si éste en sus exactas palabras, sí en el concepto, nace de su pluma. Más bien, inducen a confusión al transcribir las mismas frases de Lenin (de El Estado y la Revolución) que citó Lansky en su comentario. Pero es que me he tomado la molestia de comprobar que prácticamente todas las webs que Google considera más pertinentes que mi post sobre La dictadura del proletariado aportan todavía menos que éste, limitándose la mayoría a meras simplificaciones didácticas del concepto a nivel de bachillerato elemental. Tan sólo una de ellas dirigiría al hipotético interesado a las fuentes marxianas originales; se trata de otra web marxista que reproduce "La revolución proletaria y el renegado Kautsky", escrito por Lenin en 1918. Ahí el fundador de la Unión Soviética ataca, con su virulencia habitual, a Kautsky por tergiversar el sentido que da Marx al término de marras y, además, crítica que aquél asegurara que Marx sólo lo había usado una vez y en la tardía fecha de 1875 cuando, como le corrige Lenin, "tanto Marx como Engels, tanto en sus cartas como en las obras impresas, han hablado muchas veces de la dictadura del proletariado, antes de la Comuna y, sobre todo, después de ella".

Kautsky, por cierto, fue uno de los más reputados teóricos marxistas de los turbulentos principios del siglo pasado y uno de los principales impulsores de la Segunda Internacional (cuna de la socialdemocracia), tan odiada por los bolcheviques y todos aquéllos que estaban convencidos que para alcanzar la utópica sociedad sin clases era necesaria la violencia revolucionaria. Pero no voy a derivar hacia los agrios enfrentamientos entre mencheviques y bolcheviques (por referirme a Rusia); lo que me ha hecho gracia leyendo estas páginas de Lenin es que mi anónimo comentarista repite conmigo (desde luego, con mucha menos acritud y extensión) lo que hizo el soviético con Kautsky hace casi 100 años. Y en ambos casos, entonces y ahora, ambos tienen razón en su acusaciones da falta de rigor (al menos a mí no me imputa, como Lenin a Kautsky, deshonestidad intelectual). Es decir, tanto el de Praga como yo erramos al decir que la dictadura del proletariado era un concepto tardío de Marx y poco empleado en su obra.

Pues nada, la conclusión es que uno mete la pata y que mi blog no es una fuente fiable para quien tenga interés en profundizar en teoría marxista ni, me temo, en cualquier otra cosa. Bien que lamento tener que reconocer estas carencias, pues ya me había hecho ilusiones con que se reconociera mi erudición y me llovieran invitaciones a presidir los más importantes congresos de filosofía política que se celebren urbi et orbi, acompañadas de jugosos emolumentos. Pero, de otra parte, supongo que cualquier persona interesada en formarse e informarse sabe que es necesario buscar en muchas fuentes y confrontarlas para irse construyendo un background cultural mínimamente riguroso. Sin que pretenda excusarme por mi inexcusable error (que ya me he apresurado en señalar en el correspondiente post a fin de evitar inducir a error a los esporádicos lectores futuros ), yo diría que, dado el contexto (internet) y la intención del post, tampoco era para tanto. Lo cual no quita, al contrario, que valore muy positivamente la corrección de este crítico desconocido. Así todos, yo el primero, aprendemos algo nuevo.


 
Empty Sky- Elton John (Empty Sky, 1969)

Elton John no ha sido nunca muy de mi gusto. El caso es que hace unos días un amigo me ha regalado (en mp3) la práctica totalidad de su discografía (cuarenta y pico discos, algunos dobles) y llevo unos días escuchando al histriónico pianista inglés. Esta canción que acompaña al post es la primera de su primer album, que pasó sin pena ni gloria. Y la verdad es que los dos o tres primeros discos me han sorprendido gratamente, con bastantes temas llenos de creatividad e intención experimental, sugiriendo varias evoluciones estilísticas que no llegaron a materializarse en cuanto se convirtió en superestrella y dominó el arte de alcanzar los más altos puestos del éxito comercial. Y conste que el Elton John consagrado no me parece nada mal compositor, intérprete o músico; simplemente sus canciones más populares me dicen menos que esta primerizas.

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