Acallar la mente

En los últimos cuatro meses, sin embargo, he descubierto el sexo como vía de acceso hacia mi interior, me ha abierto una dimensión "espiritual" (no se me ocurre otra palabra, pese a que no puedo evitar sentir reticencias al usarla). En el fondo, como es harto sabido, el sexo bien vivido y ejercitado tiene mucho que ver con todas las historias de percepción profunda, ampliada, etc ... Y además (para qué nos vamos a engañar) es mucho más divertido.
Bueno, pero sin renunciar (¡para nada!) al sexo, debería retomar (iniciar habría que decir en rigor) mis intentos de aprender a acallar la mente como condición imprescindible para sentir. Van a continuación algunos apuntes ajenos después de un ratillo de interneteo.
Brennan (Manos que curan)Elevada percepción sensorial: capacidad de percibir cosas que escapan al alcance normal de los sentidos.
Para desarrollar la EPS es necesario alcanzar un estado de conciencia ampliada, al que puede llegarse por varios métodos; la meditación es el más usual. Lo importante es concederse el tiempo suficiente para escuchar el propio yo; un tiempo en el que la bulliciosa mente permanezca silenciosa. Cuando se ha logrado suprimir ese incesante parloteo se abre ante nosotros todo un nuevo mundo de armoniosa y dulce realidad, en la que uno empieza a integrarse, sin perder su individualidad, sino mejorándola.
Yoga Kundalini
El Yoga ayuda a acallar la mente, dejando de hablarse a uno mismo. Al escucharse el cuerpo, la respiración, al no-hacer y dejarse llevar, se empieza a ver qué procesos interiores están corriendo en la mente y las limitaciones y patrones de acción que conducen a comportamientos desarmónicos. Se produce, además, una limpieza emocional, de las obstrucciones, bloqueos destructivos, actitudes y creencias erróneas sobre uno mismo y sobre los demás que disipan nuestra energía y hacen que suframos innecesariamente. Por último, al tomar conciencia de uno mismo, uno se empieza a integrar en el todo y se abren puertas a otras dimensiones de existencia.
Tres técnicas para acallar el torrente de pensamientos que fluye en nuestra cabeza
La primera de ellas: Limítate a contar cada vez que inspiras al realizar una respiración. "Inspirar 1", Inspirar 2" .... etc. Será normal que otros pensamientos se presenten. No luches contra ellos, se harán mas fuertes. Deja que se agoten ellos solos. Cada vez que pierdas la cuenta, limítate a empezar. No te juzgues, no evalúes: no compites con nadie, ni ese es el fin. Verás que no es nada fácil, pero que te sientes mejor y que tus pulsaciones han bajado y respiras mas pausado. Eso es un beneficio añadido.
La segunda es concentrarse de la misma manera en los latidos del corazón. Para ello, debe tomarse el pulso. Pero con el tiempo, sentirá su corazón.
La última es contemplar las nubes, una hoguera, el mar o lo que te guste. No tienes que buscar sentido a lo que ves, ni buscar pautas, ni juzgar. Sólo hay que mirar, sin más. Cuando un pensamiento aparezca en la mente, vuelve a mirar. Eso es todo. Nada menos que eso.
Cómo No Pensar
Hará unos meses, mientras hacía mi sesión diaria de meditación, sucedió: dejé de pensar. No es algo fácil: hace 5 o 6 años que medito casi diariamente y no había forma de acallar la mente. Pero, de repente, zas, fue como bajar a la tierra, ser consciente de que estaba allí sentada, mi cuerpo, yo misma, y nada más. Sin pensamientos, sin el run run. Sólo darme cuenta, ser consciente de estar allí, en aquel momento (ahora) y ya está.
Fue una sensación maravillosa, de paz y alegría interior. Y decidí que, ahora que sabía en qué consistía, quería llevarla más allá del tiempo de meditación, a mi vida diaria. No es fácil, repito. Durante años me he acostumbrado a tener la mente en marcha, identificándome totalmente con ella. Cambiar y pasar de identificarme con ella a observarla (porque eso es no pensar: no es dejar de tener pensamientos sino ser capaz de detectarlos y, a partir de aquí, no darles importancia, lo que provoca que poco a poco sean menos).
Cómo no pensar: El Cuerpo
Cuando te fijas en la respiración y lo que hace en el cuerpo, la sensación es que el aire entra por los pulmones, baja por algún sitio entre la columna y el estómago, como por detrás del estómago, y llega al bajo vientre. Bien, pues esta zona por donde pasa el aire es el nuevo mundo. Sólo tienes que concentrarte, que llevar tu atención a ella, y la mente desaparece. Estás en el cuerpo. El "cuerpo interno" o "tu auténtico ser" lo llama el libro. Te embarga al instante una sensación de paz, de quietud. Estás dentro.
Es muy fácil llegar allí, cuando lo encuentras. Si te quedas un ratito y después vuelves a trabajar, es como si hubieses reiniciado la mente. O, si no estás haciendo ningún trabajo mental, sencillamente estás paseando, mantienes la atención en esta zona tanto rato como puedas, y llegas a sentir cómo tu auténtico ser se funde con los árboles, con el mar, con la gente. No hay fronteras.
Milenarios secretos de la meditación
Según estudios, la meditación mejoraría el estado de salud al ejercer una influencia positiva sobre el sistema inmunológico. Mucho se había hablado, aunque de manera informal, sobre los beneficios de la meditación y la calidad de vida que lograban quienes la aplicaban con una práctica perseverante. La meditación tiene un efecto saludable en su más amplio sentido, pues abarca el cuerpo, la mente y el espíritu.
Los más grandes maestros del Yoga del discernimiento aseguran que la gran mayoría de las personas no disponen de su mente, sino que su mente dispone de ellas; no piensan, sino que son pensadas por sus pensamientos. Meditar es el proceso en el cual la mente percibe completamente el objeto que tiene en consideración. La meditación es una abstracción del pensamiento en un objeto hasta unirse a él; nuestra mente se encuentra permanentemente diversificada por incontables pensamientos en constante ebullición.
Para poder abstraer nuestro pensamiento en el objeto elegido, primero es necesario disciplinar la mente. Enseñarle a quedarse fija en un punto, lo cual consiste en la concentración, algo muy difícil para el hombre actual, cuya mente se ve más que nunca diversificada por tantos estímulos externos e internos. Según algunos, la incapacidad de lidiar con todos ellos constituye el inicio de los procesos de estrés.
Propósito para mis 47: aprender a meditar, profundizar en mis sentimientos, descubrir cómo acallar el bullicio de mi mente ...CATEGORÍA: Auras, chakras y demás orientalidades











Por ejemplo C. Cuando la conocí, no me gustó su cara: rasgos duros, la boca se me antojaba agresiva, los ojos (quizás fueran las pestañas) le daban un aire altanero. La segunda tarde en que nos vimos (ya no recuerdo por qué volvimos a salir) fue la de una larga conversación, en la mesa de una terraza madrileña. Yo hablaba mucho y con entusiasmo, ella escuchaba y su mirada brillaba. Cuanto más la miraba, su rostro más se iba transformando en otro, se suavizaba, dulcificaba. Esa tarde (que luego se hizo una noche larga) C me pareció muy bella.

