Pattie Boyd (1)
Estamos en marzo de 1964, estación londinense de Marylebone. Los Beatles están filmando A Hard Day’s Night, su primera peli (y la mejor). En una de las escenas del principio, dos colegialas se sientan a una mesita del vagón restaurante del tren en el que van los músicos. Una de esas chicas, la rubia, era Pattie Boyd, una preciosa muñequita que estaba a punto de cumplir veinte años pero ya llevaba un par de ellos como modelo de alta costura en pasarelas londinenses y neoyorkinas. Richard Lester la había dirigido recientemente en un anuncio televisivo y por eso la fichó para tan breve papel. Gracias a ese simple twist of fate que diría Dylan (aparecerá más adelante), George la conoce y cae fulminantemente asaeteado por Cupido para mayor gloria del rock. Cuenta la leyenda que ese mismo día, almorzando en el propio estudio, le pidió que se casara con él y ella, que salía con el fotógrafo Eric Swayne (muy metido en la movida musical británica de la época) dijo que no. Pero el Beatle insistió y la bella cedió (contó ella misma que le comentó a una amiga que lo había rechazado y ésta la tildó de idiota). Y se casaron, en efecto, el 21 de enero de 1966, veintidós y veintiún añitos los tortolitos. Era el tercer Beatle que cambiaba de estado civil; sólo quedaba Paul quien, en todo caso, estaba muy ennoviado con la actriz Jane Asher.
Desde luego se casaron completamente enamorados aunque, ya se sabe, el enamoramiento es estupidez transitoria … ¡y se pasa! Pero duró lo suficiente para que Pattie inspirara a George su primera aportación al cancionero de los Beatles: nada menos que Something. Bueno, al menos, eso fue lo que contó Pattie en su biografía –publicada en 2007–. Su ex para entonces no la podía contradecir, pero poco antes de su muerte –en 1996 –, sin negarlo expresamente, dijo que se pensó que el tema estaba escrito para Pattie simplemente porque en el video promocional sale cada Beatle con su esposa de entonces. Yo quiero creer que sí, que la musa de Something fue Pattie, entre otras cosas porque la empezó a escribir en septiembre del 68, antes de viajar junto a Estados Unidos, y por entonces la relación todavía no estaba deteriorada. Claro que siendo un Beatle era imposible serle siempre fiel a la pareja y podemos elucubrar que hubiera sido la manera de moverse de alguna amante ocasional la que le atrajera como ninguna otra lo había hecho (aunque ese verso inicial se lo apropió de una canción de James Taylor). Pero no, lo dicho, me inclino a que fue Pattie la responsable de que dispongamos de esta maravilla, que se publicaría en el LP Abbey Road (1969).


Contó Harrison que encontró a Bob bastante alicaído; durante un par de días casi ni hablaba, como si hubiera perdido la confianza en sí mismo. Por fin, Harrison le obligó a coger la guitarra y se pusieron a tocar juntos y poco a poco Dylan fue animándose. Y así, un poco en serio un poco en broma, empezaron a componer I'd Have You Anytime, que dos años después abriría el primer disco en solitario de Harrison, el excelente triple LP All Things Must Pass. Pero, en mi opinión, mucho más importante para la historia de la música popular fue que en esos días de noviembre Bob interpretó para George y Pattie la canción que acababa de componer: I Threw it all away (lo eché todo a perder, lo fastidié). El tema –que se publicaría en abril del año siguiente en el LP Nashville Skyline– es el lamento de un tipo que tuvo a una mujer que lo amaba pero fue cruel con ella y la perdió, lo fastidió todo. Tras un cántico al amor (love is all there is, it makes the world go ‘round) acaba aconsejando al oyente que si alguna vez encuentra a alguien que le dé su amor, no lo deje escapar porque estará jodido sin remedio si lo echa a perder. Se ha especulado mucho sobre si la letra es autobiográfica y, en ese caso, a que mujer se refería; hay para elegir, pero por esas fechas no cabe pensar que fuera Sara, su mujer, con la que se había refugiado en hogareña intimidad. Lo que sí se sabe es que George quedó muy impresionado y, de hecho, la interpretó en 1969 con los Beatles en las sesiones de Get Back (nunca se publicó oficialmente pero circula por internet una versión con un sonido pésimo) y en 1970 en unas sesiones en los estudios neoyorkinos de Columbia con el propio Bob. Me da por pensar que a lo mejor, más que en sí mismo, Dylan estaba pensando en el matrimonio Harrison-Boyd y le venía a advertir a su amigo que no lo echara a perder, que cuidara a su mujer. Y aunque no fuera esa la intención de Bob puede que George asumiera ese mensaje. En todo caso, lo que está claro es que el consejo no bastó.
Gracias por este interesante comentario y por permitirme publicarlo en mi blog, donde está teniendo una fabulosa acogida
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