miércoles, 10 de octubre de 2007

Almas y mariposas

Me entero el otro día de que en griego clásico ψυχη (psyché = psique) significa, además de alma (como es sobradamente conocido), mariposa. La Wiki da la siguiente explicación: psyché es la sustantivación del verbo ψυχω que significa soplar; por tanto, en su origen etimológico, el alma es el soplo o hálito que se escapa del hombre al morir. Bien, valga esta asociación semántica entre el alma y el soplo; ahora que también signifique mariposa porque, según Homero (¿?) la psique sale de la boca del muerto volando como una mariposa … Como que no me termina de cuadrar.

Sin embargo, se non vero, è ben trovato; porque el caso es que me viene el recuerdo del mito de los amores entre la bellísima Psique y Eros. Como es sabido, Eros, el enamorador, se enamora de la princesa Psique y, en vez de castigarla como querían las ansias vengativas de Afrodita, su madre, la hace su mujer. Ocurren varias incidencias muy en el rocambolesco estilo de la mitología griega, pero hay final feliz: Psique es perdonada y, tras beber de manos de Zeus la ambrosía de los Dioses, pasa a ser la esposa inmortal de Eros. Y yo me pregunto, ¿por qué Psique se llama así? ¿Acaso el mito pretende decirnos que la búsqueda del Amor es el mayor afán del Alma?

Si así fuera, habría diversas recetas derivadas de la narración mítica. Una, por ejemplo, que el alma alcanza la inmortalidad a través del amor; o, al menos, que sea como sea, es inmortal. Por supuesto, como corolario o premisa previa, lo que parece que es inmortal (más indubitablemente que el alma) es el propio amor: inmortal y divino. Otra, que el alma alcanza la plenitud viviendo en (con) el amor pero, al mismo tiempo, sin conocerlo del todo; en el mito, la curiosidad de Psique que le lleva a alumbrar a Eros para, contra sus deseos, descubrirle a su vista es la causa inicial de sus inmediatas desgracias. De esa escena también podríamos deducir, en plan algo pesimista, que el destino del alma es perder el amor cuando se ha conocido y pasarse la vida buscándolo … ¿para obtenerlo finalmente en la eternidad?

En todo caso, resulta bastante claro que el nombre propio de la princesa mitológica es posterior a la acepción de psyché como alma; por eso, aunque no me interesa demasiado elucubrar con los significados mitológicos, no parece aventurado suponer que la narración ilustra ideas de los griegos sobre el alma, el amor, la eternidad … Pero, ¿dónde están las mariposas? Pues encuentro por ahí, en distintas versiones, la noticia de que los griegos creían que ciertas mariposas que revoloteaban agitadamente en torno a la luz en las noches de verano no eran sino almas que habían recientemente abandonado cuerpos y que buscaban, como Psique, el amor perdido; o sea, la eternidad. Bonito, ¿verdad? Pero no logro confirmarlo en ninguna fuente fiable.

En cambio sí disponemos de numerosos ejemplos, desde tiempos bastante antiguos, de representaciones artísticas de Psique con alas de mariposa a la espalda. Baste esta escultura en mármol del siglo primero o segundo antes de Cristo o el mosaico del siglo I o II dC proveniente de Zeugma en Turquía que pego al final de este párrafo. He encontrado una página maravillosa que, justamente, recopila mogollón de imágenes de Eros y Psique. Repasándolas podemos comprobar que no siempre se ha representado a la muchacha con alitas de mariposa; aprecio que los renacentistas prescinden del aditamento dorsal, quizás para recalcar la naturaleza humana de Psique. En todo caso, más adelante vuelven a recuperarse las alas, siendo a mi juicio la muestra más lograda en este sentido (no estoy refiriéndome a la calidad artística) el óleo de Bouguereau de 1895 en el que Eros asciende en el aire llevando abrazada a Psique con cara de arrobamiento entre orgásmico y cursi, melena rubia y rizada a lo Lady Godiva y alitas de mariposa meramente testimoniales (como mucho le servirían para abanicarse). En fin, es curioso repasar tantos y tantos ejemplos del mito visto por el Arte. Sin mayores profundizaciones creo que podemos confirmar que sí, que había desde épocas clásicas una asociación entre las almas y las mariposas.

En apoyo de esta vinculación semántica, hallo diversas referencias a que Aristóteles, en su libro Historia de los animales (mediados del siglo IV aC), habla de las mariposas con el término psychaí. No obstante, de los datos que obtengo, me quedan dos dudas: primera si el término “anímico” alude a todas la mariposas o a un determinado grupo de ellas; segunda, si éste era el nombre común genérico o respondía a un uso metafórico, por más generalizado que estuviese. A favor de este último supuesto me inclina el que (leo) Aristóteles dice que “se les llama así” (a las mariposas). Puedo suponer, entonces, que en algún momento de la evolución de la lengua griega, pongamos en la época homérica (hacia el siglo VIII), se llamara al alma psyche y a la mariposa con otro término. A medida que la asociación mitológica entre los lepidópteros y el alma va afianzándose, podría haberse producido una traslación al lenguaje que, en tiempos de Aristóteles, estaría más o menos consolidada, incluso desplazando a la palabra originaria que designara a la mariposa. Pero no encuentro ninguna pista sobre cuál podría ser esa palabra griega específica para mariposa, anterior a su vinculación anímica. A lo mejor voy muy desencaminado y esa vinculación entre el alma y la mariposa es, entre los griegos, desde los albores de su lenguaje (y, por tanto, de su cultura).

Resulta que la mariposa es un animalito de fecunda simbología en casi todas las culturas y resulta también que entre sus muchos significados abunda el de representar el alma. Descubro que hay un artículo de Daniel Grustán, miembro fundador de la Sociedad Entomológica Aragonesa, publicado en el vigésimo Boletín de esta sociedad (1997) que trata sobre las creencias míticas y religiosas relacionadas con las mariposas. No puedo conseguir este artículo, pero picoteando por aquí y allá, selecciono varios datos que confirman que la asociación alma-mariposa se repite con suficiente frecuencia en diversos ámbitos culturales distantes en el espacio (y el tiempo), tanta como para estar tentado de creer en el “inconsciente colectivo” de Jung. Así, para los mayas, la mariposa simboliza el alma, pero también el amor (curioso, ¿verdad?) y el movimiento, el fuego, las flores ... Asociaciones equivalentes se daban en varias culturas de los cinco continentes, así que ... ¿aceptamos la explicación mítica sobre el origen del término griego para mariposa?

Pues vale, si nos hace felices; pero también podríamos mantener cierta dosis de escepticismo, porque, si buceamos en las ambiguas aguas de los simbolismos arcaicos, la mariposa no es el único animal que representa al alma y, de otra parte, la mariposa no sólo simboliza al alma. A propósito de esto último, dejo para un próximo post el catálogo (necesariamente incompleto) de los significados simbólicos (y no tanto) de la mariposa. De otra parte, llama la atención que en ninguna lengua occidental moderna, tan deudoras todas del griego clásico, el término mariposa se enraíce con psyché. Es que ni en griego moderno, idioma que denomina πεταλούδες (petaludas) a la mariposa. Suena a la palabra castellana pétalo y es que pétalo viene del griego y en griego se dice tal cual (πέταλο); ergo, los griegos modernos denominan a la mariposa también a partir de una traslación semántica, pero no proviniendo del alma, sino de las flores, a cuyos pétalos se asemejan las alas de estos insectos. Quizás menos mágico, pero no deja de ser poético ... ¿o he de decir cursi?

Tampoco deja de ser curioso que los términos con que en cada idioma se llama a las mariposas carezcan aparentemente de relación unos con otros. En latín se dice papilio (sustantivo de la tercera declinación) y las únicas lenguas romances que descubro que han seguido su ejemplo son el francés (papillon) y el catalán (papallona). En italiano es farfalla, que parece que resulta de sucesivos cruces entre varias palabras, una de ellas la originaria latina; siguiendo ese tortuoso devenir semántico intuyo que las mariposas italianas se asocian al palpitar (batir) de las alas y éstas, quizás, a las hojas de una planta larga y móvil (la fárfara). En portugués se dice borboleta, de sonido muy parecido a su equivalente gallega, volvoreta; ésta última (¿también la portuguesa?) proviene del volvere latino, una de cuyas acepciones en “dar volteretas”. Tiene su lógica que el nombre del bichito derive de su tan característico revolotear. En inglés a la mariposa (butterfly) la llaman “mosca de la mantequilla” o mejor “mantequilla que vuela”; ¿a qué obedece esta composición? En alemán es schemetterling que, según leo por ahí, tiene que ver con cantar, resonar (ni se me ocurre aventurar por dónde han encontrado la relación los germanos). Acabo este breve repaso constatando que mariposa en nahuatl se decía papalotl, de la que deriva papalote que es como llaman en México a la cometa que vuelan los niños; intrigante lo parecida que resulta a su equivalente latina.

Ante tanta heterogeneidad, llama la atención que todos los términos de las lenguas actuales sean “derivados” semánticos; como si la mariposa no tuviera nombre propio sino lo adoptara por referencia a diversas realidades a las que se asemeja (o así se les antojó a quienes en su momento la bautizaran). En nuestra lengua, dice el DRAE, se trata de palabra compuesta mediante la suma del apócope de María y la segunda persona del singular del imperativo de posar. Este origen viene avalado por Corominas que lo remonta a una fórmula usada en canciones y juegos infantiles presente también en el sardo y algunos dialectos franceses. Así, imagino que los niños medievales, al ver a una mariposa, cantarían a corro cancioncillas en las que ordenarían al lepidóptero que dejara de revolotear y se posase; pero ... ¿por qué la llamarían Mari? Descubro, sin embargo, otra explicación que me convence más y que parece que es la que propuso Covarrubias en su Tesoro (1611): mariposa vendría por deformación del latín “male pausat” porque “se assienta mal en la luz de la candela donde se quema”.

Así que … ¿en qué quedamos? Quizás no estaría mal volver a llamar almas a las mariposas y así maravillarnos ante esas danzas multicolores que abundan en primavera: ¡qué bellas las almas revoloteando! diríamos. Y quién sabe, a lo mejor sí que son almas en frenética búqueda … Sólo faltaría que pesaran 21 gramos; pero no, el rango de peso desde las mariposas más diminutas hasta las más grandes varía entre 3 miligramos y 3 gramos. Si Francis Crack tenía razón, entonces las mariposas no son almas; o quizás cada alma se fragmente en muchas mariposas. Lo consultaré con alguna psicóloga amiga; no en vano su titulación le acredita ser conocedora de las mariposas.

En fin, dejémoslo ya. Tengo el vicio (confesable) de que cuando algo, cualquier tontería, me aviva la atención (lo que ocurre con frecuencia) me disparato en un torbellino de asociaciones que me van enlazando de una cosa a otra, en un incesante revoloteo; sí, como una mariposa. Naturalmente, la red es el medio ideal para que este vicio se haga crónico. Enredado puede pasar uno horas y días; topándose a cada rato con hallazgos inesperados, sorpresas gozosas, espirales que a la vez se cierran y se abren. La mariposa resulta, sin duda, una buena metáfora, no ya sólo del alma (y de tantas otras cosas), sino de esta estrecha interconectividad que es una de las más llamativas características de nuestra realidad y, al menos para mí, fuente inagotable de asombro y diversión. Se me ocurre que la hipótesis de “los seis grados de separación” planteada respecto a las personas cabe perfectamente generalizarla para todos los seres, todos los entes, actuales o no, materiales o no, reales o no (aunque reales siempre serían, por definición ontológica). Uno empieza con la mariposa y puede llegar a cualquier cosa en muy poquitos pasos. Este post me ha quedado largo y no contiene más que una mínima parte de las cosas que me han ido llamando la atención en mis volteretas de dos tardes. Sí, ya sé, pareciera obligado referirse al efecto mariposa (¿cuándo encontraré una ocasión más adecuada?); pues no, no me apetece.

PS1: Me pongo a publicar estas chorradillas y, al buscar los enlaces, descubro que la Sociedad Entomológica Aragonesa permite la descarga en PDF de la mayoría de sus boletines, entre ellos el vigésimo, donde se contiene el artículo citado de Daniel Grustán (quien, por cierto, resulta ser una de las máximas autoridades españolas en lepidópteros). Me arriesgo a publicar sin leer el artículo (aunque lo haré enseguida) y aprovecho para felicitar a la SEA por colgar en la red tanta información de la que los profanos curiosos obtendremos buen provecho.

PS2: Para argumentar (por si fuera necesario) la fecundidad temática de las mariposas, no me resisto a transcribir un párrafo del artículo de Antonio Melic "De los jeroglificos a los tebeos: los artrópodos en la cultura", publicado en el boletín número 32 de la SEA:

"Una de las más insospechadas relaciones de la mariposa-alma es con el sexo y el semen. El nombre antiguo de ‘mariposa’ era phallaina, que viene de phallos, es decir, falo (Moret, 1997). Esta relación entre mariposa y falo queda patente en la vasija de la ilustración (fig. 36), en la que una mariposa revoltea bajo las gotas de semen de uno de los personajes. Y es que si la mariposa es un animal ansioso de vida ¿qué mejor líquido para ser libado? Su relación en la época minoica con la Gran Madre (y, por lo tanto, con la fertilidad) ratifica esta asociación. La condición de espectro o fantasma vincula a la mariposa con el lado oscuro y tenebroso más profundo de nuestra mente. Las mitologías germánicas son rotundas a este respecto. Sílfides, hadas, seres mágicos del bosque son entidades básicamente iguales a almas vagantes o en pena. Las Hadas, cuya ‘ecología’ tiene muchas similitudes con las de las mariposas nocturnas (Grustán, 1997), son consideradas en muchas culturas como las almas de niños muertos no bautizados o bien como ángeles neutros que no conocen el cielo pero no han hecho nada para merecer el infierno (fig. 37, 39)".

CATEGORÍA: Entretenimientos gramaticales

domingo, 7 de octubre de 2007

Tragedias griegas (Crónica teatral)

Los Persas

El sábado 29 de septiembre fui a ver Los Persas, de Esquilo. Bueno, en realidad de Esquilo quedaba poco más que nada, apenas la denuncia genérica de la guerra. Se trataba de la versión de Calixto Bieito, que se estrenó con bastante controversia el pasado julio en el Festival de Teatro de Mérida. La obra cuenta la historia de una soldado española, Jerjes, que ha marchado a Afganistán en misión de paz para encontrarse con la destrucción y la muerte de toda guerra. Mientras en el escenario se desarrollan los acontecimientos que viven Jerjes (Natalia Dicenta) y a sus cinco compañeros, debajo de aquél, pegado a la primera fila de butacas, hay un sofá destartalado en el cual yace Darío (Roberto Quintana), el padre de la soldado, que está en Móstoles, con la desesperación del miedo por lo que pueda sucederle a su hija.

La obra se desarrolla enlazando escenas discontinuas, cada una de ellas protagonizada por el parlamento exagerado de un actor (¿compromiso con el tono de la tragedia clásica?), discurso de lenguaje directo, obsceno, sin concesiones a metáforas, con referentes actuales y nombres propios. … Entre escena y escena los soldados se convierten en músicos y tocan una pieza de música rock (se atreven incluso con una versión del himno nacional que me gustó bastante más que la que se oye habitualmente); así, se oyeron versiones de In the Flesh de Pink Floyd (así empieza el drama), War de Edwin Starr y Cry Baby, de Janis Joplin, con la Dicenta cantando (y no lo hace nada mal). Por momentos parece que estás en un musical, pero para nada, el director se ha saltado las reglas de cualquier género.

Lo que está claro es que pretende impactar al espectador, arrojarle en la cara, sin ninguna cortesía, de la forma más violenta posible, las atrocidades de la guerra y, además, usar estas para poner en evidencia la futilidad, la criminalidad incluso, de los valores que la sustentan; entre ellos, muy especialmente, el patriotismo. Así, el uso hiperbólico de los signos, sobre todo de la bandera española (muy pertinente en los días que corren) adquiere una muy elocuente significación. A ese ambiente tenso y violento, tan importante a efectos comunicativos como la propia literalidad de los textos, tan explícitos, contribuye mucho, además de la música y la declamación trágica (ya comentadas), la escenografía que representa una especie de cementerio de objetos mecánicos, la desolación inanimada de un paisaje desértico que sólo es animado por actos bélicos de destrucción.

Cuando sales del Teatro y surge la pregunta obvia (¿te ha gustado?) no sabes muy bien qué responder. Yo, la verdad, iba sin referencias; no es que esperara una versión fiel de Esquilo pero no algo tan radicalmente brutal. En todo caso, lo que sí tengo claro es que merece la pena verla y la recomiendo a quien tenga oportunidad. Quizás no se pase un rato “entretenido”, pero sí recibes sensaciones intensas y te aporta “materia” para poder luego darle al coco durante un tiempo. En todo caso, los esfuerzos apostólicos de Bieito no eran necesarios conmigo.

Medea, la extranjera

El sábado siguiente, o sea ayer, volví al mismo teatro, a ver otra adaptación de tragedia griega. Esta vez se trataba de Medea, aunque según me había enterado, la versión se basaba en textos de Eurípides pero también de Séneca, Apolonio de Rodas, Heiner Müller y Pasolini. Esta vez, la obra sí se ciñe al mito y opta por una narración secuencial; primero, la Medea que en la Cólquide ayuda a Jasón a apropiarse del Vellocino y escapa con él; luego, en Corinto, la Medea abandonada que ejecuta su terrible venganza. La primera parte es, básicamente, Apolonio; la segunda, Eurípides, aunque también Séneca. El prologo y el epílogo corresponde a textos de Heiner Müller (fragmentos de Ribera despojada y de Paisaje con argonautas, respectivamente). ¿Y Pasolini? En el folleto que daban a la entrada se nos informaba que había textos suyos en el primer acto (La Cólquide); supongo que provendrán de su película Medea (1970), protagonizada por la Callas y que no recuerdo haber visto.

El montaje que vi, dirigido por Ricardo Iniesta, es el del grupo Atalaya, compañía andaluza de ya muy larga trayectoria (me entero que desde 2003 son los únicos representantes españoles en el programa de la Unión Europea de Laboratorios Teatrales Europeos como Innovadores Culturales). Medea, la extranjera lleva representándose desde 2004, y ha llegado a esta isla ultraperiférica después de haberse paseado por casi toda España y haber obtenido varios premios. Aparecen siete actores (cuatro mujeres y tres hombres) que representan uno o dos personajes, además de participar, con los rostros ocultos por unas malla oscura, en los coros. Es llamativo que haya cuatro Medeas, una por cada elemento: la Medea Tierra es la vinculada a la tierra natal y a los ancestros, la Medea Fuego es la mujer enamorada, la Medea Agua es la extranjera apartada que se arrepiente de haber traicionado a los suyos, la Medea Aire es la que ejecuta la venganza.

El drama se va desarrollando en cuadros interrumpidos mediante el oscurecimiento del escenario. En casi todos, antes de los diálogos (y durante ellos), los actores cantan, sin instrumentación ninguna, melodías de sabor mítico y arcaico, cuyas letras son en idiomas desconocidos, ¿inventados quizás? Leo que se trata de cánticos y temas musicales de Armenia, Albania, Bosnia, Irán, Grecia, Rajasthan, Arabia, Azerbaiyán, Nepal, Tíbet, Indonesia … Qué más da; lo que es cierto es que contribuyen muy poderosamente a formar esa atmósfera mágica en la cual se hunde el espectador, para dejarse llevar sin ningún rozamiento.

Fundamental en la creación de la atmósfera a la que me refiero es la fantásticamente poética escenificación: los objetos (prismas de sección trapezoidal, bastidores con redes de soga), las telas (vestidos de colores brillantes, mallas azules, túnicas etéreas) y, sobre todo, la luz. Con essos elementos escénicos los actores convertían muchos cuadros en danzas mágicas, bellísimas, tremendamente sugerentes. Me encantaron, en particular, cuando juntaron todos los prismas en círculo para luego derrumbarlos uno a uno, como una flor que se abre estrepitosamente; y cuando Jasón y Medea luchan y dan muerte a los guerreros que nacen tras la siembra de los dientes de serpiente: baile de bastidores y redes.

En fin que me gustó mucho, para qué pretender hacer una crítica sesuda (prefiero enlazar a la que hizo Javier Vallejo para El País, hace poco más de un año). Además, últimamente he “jugado” con Medea, así que no podía dejar de asistir y disfrutarla. Por supuesto, calurosamente recomendable para quien tenga la oportunidad.

PS: He buscado en Youtube algun video del montaje de la Atalaya, pero no lo he encontrado. A cambio, pongo un montaje de escenas de la Callas en la película de Pasolini con audio de la propia diva cantando.


CATEGORÍA: Irrelevantes peripecias cotidianas

viernes, 5 de octubre de 2007

Escándalo parlamentario (escenas chipunas)

Silvia Silva - SAN TRIFÓN DEL RÍO, Chipunia.

En la tarde de ayer, el Parlamento de Chipunia vivió una de las sesiones más alborotadas de esta legislatura. La algarabía la inició el diputado Benoit Ot, del MACHO (Movimiento para la Autodeterminación de CHipunia Oriental), quien preguntó a la Consejera de Educación y Cultura si era cierto que su departamento había financiado un estudio en el que se afirmaba que las rubias eran más tontas que las restantes mujeres. Tratándose de hacer oír en medio de un ensordecedor griterío, la Consejera, Rocío Pututuchea, visiblemente indignada, acusó a Benoit de estar recurriendo a la más ruin demagogia y aprovecharse de una ínfima conclusión provisional para desprestigiar un proyecto de investigación de hondo calado y ambiciosas metas, aplaudido en la comunidad universitaria internacional como paradigma excelso de interdisciplinariedad rigurosa.

Alexis Cachango, el siempre controvertido diputado del PMC (Partido Moralista de Cascaterra), interrumpió desde su escaño exclamando: “la puñetera ecologista aquella era rubia; ahora lo entiendo todo”, en clara alusión al famoso “contencioso del escote encebollado”. Hace dos meses, Cachango, en su calidad de alcalde de Valleñocos, justificó la recalificación como suelo urbanizable de una importante finca agrícola del municipio debido a la inviabilidad económica de los tradicionales cultivos de la cebolla casposa, variedad autóctona chipuna. Para expresar su disconformidad, Raiza Cálajan, concejala de la triple V (Vanguardia Verde de Valleñocos), se levantó de su asiento y, proclamando que la recalificación era una clara agresión contra la biodiversidad agrícola chipuna, depositó en la mesa del alcalde una cesta llena de cebollas casposas. En ese momento Cachango tomó una cebolla y, aprovechando la inclinación de la concejala, se la introdujo por el escote al mismo tiempo que, con sonrisa traviesa, daba por finalizada la rueda de prensa. El acto tuvo inmediata repercusión en los medios de comunicación tanto chipunos como cascaterranos y generó airadas reacciones desde muy diversos ámbitos. El propio PMC se vio obligado a censurar la actuación de Cachango, si bien minimizándola como “anécdota irrelevante aunque de escaso gusto”. Sin embargo, según ha podido saber este periódico de fuentes solventes, este último ejemplo del comportamiento habitual del alcalde de Valleñocos puede haber colmado la paciencia de la Junta directiva del PMC que, pese al indudable tirón de Cachango en su municipio (gracias a una descarada política populista que bordea la Ley en múltiples ocasiones), comienza a plantearse aplicarle sanciones disciplinarias.

Es pues comprensible que con estos antecedentes la exclamación de Cachango ayer en el Parlamento no sentara nada bien a sus correligionarios y obligara a la portavoz del PMC, Mezquina Chascarrillo a pedir la palabra para, con exquisita educación, requerir a la Consejera Pututuchea que explicase el alcance del citado proyecto de investigación y desmintiese categóricamente que el Gobierno chipuno financiara con dinero público estudios de marcado carácter sexista y discriminitario. La Consejera, agradeció el tono elegante de Chascarrillo y pidió que fuera Aquilino Jambón, asesor gubernamental, quien desde la tribuna ilustrase a sus señorías sobre el citado proyecto. Conviene recordar que Aquilino Jambón, que no ocupa ningún cargo oficial, es uno de los más destacados ideólogos del PICHi (Partido Identitario Chipuno), actualmente en el Gobierno. La calmada cortesía parlamentaria que parecía haberse recuperado tras la intervención de la diputada del PMC volvió a quebrarse cuando, mientras la Consejera bajaba del la tribuna, una voz anónima ironizó: ¿qué van a decir estas dos, si ambas son rubias? Por unos minutos, el hemiciclo retumbó con carcajadas, silbidos, insultos y pataleos sobre los que trataban de imponerse los llamamientos al orden del presidente del Parlamento.

Aquilino Jambón informó que el proyecto al que se estaban refiriendo era una ambiciosa investigación sobre los rasgos fenotípicos de la población chipuna, que se planteaba con metodología y técnicas absolutamente vanguardistas. Se trata, dijo el asesor, de alcanzar el mejor y más amplio conocimiento sobre nosotros mismos y poder definir los rasgos que nos caracterizan como pueblo, para lo cual se ha reunido un equipo de investigadores de altísimo prestigio provenientes de muy diversas disciplinas (genetistas, conductistas, sociólogos, historiadores, médicos, antropólogos ...). De momento se está desarrollando la que llamó fase previa o “experiencia piloto”. En esta fase, se ha acotado una muestra estadísticamente significativa de la población chipuna y se han obtenido los valores de trescientos veintiocho rasgos fenotípicos; mediante procesos estadísticos computerizados se han establecido todas las combinaciones posibles entre tales factores, segregándolos además mediante los datos de control habituales en cualquier análisis sociológico (sexo, edad, lugar de nacimiento y de residencia, etc), a fin de identificar las posibles correlaciones entre ellos. A este respecto Jambón aclaró que aparecen correlaciones significativas cuando la presencia simultánea de cualesquiera dos o más factores se produce en porcentajes significativamente distintos de los que cabría esperar del azar. Fue a estas alturas de su discurso, cuando Jambón se refirió al caso de las rubias. Tres de los rasgos fenotípicos cuyos valores se habían recogido eran el sexo, el cociente intelectual y el color del pelo. Si se representa la distribución de los valores del cociente intelectual en la población que se ha tomado como muestra, el gráfico adquiere la forma conocida como campana de Gauss: pocos elementos en los valores extremos de la escala (es decir, pocos con CI muy alto y con CI muy bajo) y cada vez más a medida que vamos hacia los valores medios del CI. Si la misma gráfica la hiciéramos no respecto a toda la población muestreada sino sólo sobre las mujeres rubias, cabría esperar una distribución similar. Sin embargo, y aunque no de modo absolutamente exagerado, se obtiene una distribución bipolar que no presenta el máximo de casos en los valores medios del CI sino que los concentra en dos grupos: uno con valores algo inferiores a la media y otro algo superiores. Dicho en otra palabras, los datos parecen aventurar que existe una correlación entre la inteligencia y el color del pelo de las mujeres chipunas, pero desde luego es una correlación compleja que no puede simplificarse con el tópico de que las rubias sean más tontas. En todo caso, Jambón quiso dejar claro que esta correlación, que tildó de aparente y provisoria, no era más que una de las muchas que se estaban poniendo de manifiesto en los trabajos de investigación y que habría que confirmar ampliando la muestra y depurando la medición de los factores fenotípicos. Además, dijo, el verdadero reto no estaba tanto en identificar las correlaciones sino en explicarlas científicamente, lo que habría de abordarse en posteriores fases del proyecto.

Durante la extensa disertación del asesor del PICHi (que en esta crónica hemos procurado resumir) no cesaron de escucharse murmullos y observarse diversas reacciones entre los miembros de la Cámara. Merece la pena reseñar los evidentes síntomas de malestar entre los ocupantes del banco azul; los miembros del Gobierno, y especialmente la Consejera Pututuchea, estaban bastante incómodos con las explicaciones de Jambón. Entre los diputados del FLiPa (Federación Libertaria y Pacifista), “marca” chipuna del partido socialista cascaterrano, se veían caras de asombro e indignación. Los dos únicos representantes del MACHO, Benoit Ot y Evelio Ayllún no cesaron de carcajearse e intercambiar comentarios sardónicos. En los escaños del PMC la mayoría de los gestos eran de aburrimiento, aunque tres o cuatro de ellos, sobre todo Mezquina Chascarrillo, la portavoz, tomaban notas frenéticamente. Las expresiones desconcertadas de los parlamentarios del PICHi, por último, mostraban claramente que el partido que apoyaba al Gobierno no tenía ningún conocimiento del proyecto de investigación que estaba explicándoles uno de sus ideólogos y que tampoco tenían ni idea de cómo reaccionar.

Ahmed Pi de la Rosa, portavoz del FLiPa, preguntó a Jambón las razones por las cuales no se había informado al Parlamento sobre este Proyecto. El representante del PICHi contestó que, dada la naturaleza extremadamente sensible de estos asuntos, se había entendido más conveniente llevar a cabo la experiencia piloto con discreción y, a la vista de sus resultados, dar a conocer el Proyecto antes de acometer las fases siguientes. Al hilo de esta respuesta, Pi de la Rosa ironizó sobre la prudencia del Gobierno, calificando la iniciativa de “intento patético de legitimar ideologías trasnochadas de pestilente hedor racista”. Estas palabras indignaron sobremanera a Jambón, quien rojo de ira (hasta el punto de que se temió que estaba al borde del infarto), gritó al diputado socialista que no le admitía esas acusaciones; que él, como todo chipuno bien nacido, se preocupaba lícitamente por conocer la identidad de su pueblo; y que Pi de la Rosa, como el resto de parlamentarios de partidos estatalistas, por fin se quitaba la careta y enseñaba sus verdaderos intereses colonialistas y opresores.

A partir de ese momento se impuso un griterío mayúsculo, que impidió escuchar lo que parecieron graves insultos entre Jambón y Pi, a los que se sumaron luego muchos otros. Ante la impotencia del presidente para devolver la calma al hemiciclo, varios diputados abandonaron sus escaños con aspavientos exagerados. La consejera Pututuchea se acercó hasta la tribuna de oradores y empezó a hablar a un auditorio enardecido, pero fue inmediatamente silenciada al grito de ¡Rubia, cállate! Cuando parecía que los acontecimientos seguirían degenerando hasta causar daños irreparables al prestigio de la principal institución de la democracia chipuna, el presidente activó la alarma acústica recientemente instalada. Una agudísima sirena atronó los oídos de los diputados, paralizándoles de inmediato. En un ejemplar silencio, todos volvieron a sentarse en sus escaños. Controlada la situación, el presidente de la Cámara apagó la alarma y con voz grave dio por finalizada la sesión anunciando que la misma continuaría el próximo martes. Debido a los graves acontecimientos que se han producido esta tarde, añadió, convoco inmediatamente en mi despacho a los portavoces de los grupos parlamentarios. La sala se desalojó rápida y silenciosamente. Al cierre de esta edición se desconoce lo hablado en la Junta de Portavoces y ningún partido político ha querido hacer declaraciones.

CATEGORÍA: Política y Sociedad

martes, 2 de octubre de 2007

M'án premiaó

Pues resulta que una tal Kotinussa, aquejada probablemente de algún desvarío en su raciocinio que confío sea pasajero, va y declara que en este blog aparecen unos posts tan profundos y documentados que no sólo le hacen pensar sino que la llevan mucho más allá. Aun sabiendo que estos efectos no son mérito mío sino, como mucho, de algún duende del azar que combina mis letras para que de forma misteriosa activen psicodélicamente las neuronas de Koti, he de confesar que siento mi vanidad halagada. Pero no bastándole a la gaditana con regalarme tan hiperbólica frase, decide incluso premiarme con algo llamado zinquin-bloguer-aguar. Este premio, inventado por un blog anglosajón en febrero pasado, se supone que es para reconocer aquellos blogs que “hacen pensar” y funciona como un meme que va expandiéndose geométricamente por la red: quien lo recibe lo concede a otros cinco blogs y así sucesivamente. Naturalmente, el crecimiento geométrico se va interrumpiendo porque no todos siguen la cadena y porque hay puntos en que confluyen varios ramales (como, por ejemplo, una tal Nanny-Ogg, que tiene el blog lleno de premios y, lo que es de mí, no va a recibir ni uno más; vamos, hombre). En fin, que como todo meme, hay unas reglas que han de cumplirse (o no) y son las siguientes (las copio de Koti):
  • La más jodida y puñetera: nombrar cinco blogs que me hagan pensar. Ya, de entrada, es la misma regla la que me hace pensar, porque obviamente, hay muchos más de cinco. Tras profundas cavilaciones y discusiones con el menda he decidido que voy a nombrar a blogs que conozco desde hace poco (con una excepción) y que estoy todavía en fase de descubrimiento. Lo cierto es que hay un grupito de blogs “cotidianos” que, además de hacerme pensar, me provocan unas sensaciones lindantes con la familiaridad y casi como que prefiero excluirlos del concurso para evitarme los típicos incordios de cuando regalas algo a un familiar y nada a otro (aparte de que casi todos han sido ya premiados y muy especialmente la tal Nanny-Ogg). De otra parte, como no hay ninguna regla que lo diga, no pienso comunicar a los premiados que lo han sido; ya se enterarán si pasan por mi blog, lo que no tengo constancia de que suceda (salvo la excepción).
  • La segunda regla es hacer un link a la página original del concurso para que todos puedan llegar al lugar donde se originó este meme. El blog se llama “la curiosidad es la clave de toda sabiduría”, aunque el lema se contrapesa irónicamente con un gato negro que asoma su cabecita con mirada miedosa y que parece sugerir "la curiosidad mató al gato".
  • Y la tercera es exhibir la etiquetita que acredita el premio. Hela aquí:
Dichas las reglas, paso a otorgar mis cinco premios (redoble de tambor) sin que, al igual que aclara Koti, el orden en que los menciono tanga ninguna relevancia:

A tontas y a locas: el blog de Mandarina Azul, una escritora de textos breves y sugerentes que acompañan a fotos mágicas, acertadísimamente escogidas. El blog de letras en brillantes policromías sobre fondo negro es toda una fantástica (genial, me atrevería a decir) declaración de color. ¿Me hace pensar? Desde luego es un disparo estético que activa todas mis neuronas.

Javier Carrascón: el blog se llama como el autor, un hombre madrileño que se reconoce culpable de tener opiniones. A diferencia de Mandarina Azul, Carrascón escribe bastante más espaciadamente, pero cada post es denso e intenso. Los suyos no son chispazos sino invitaciones sesudas a la reflexión y al debate.

El Tábano Socrático, un chileno que se bautiza Irreverente y que escribe (con ese título era obligado) de filosofía, librepensamiento, cogitaciones e irreverencias irremisibles. Reivindica el papel del “escéptico” de los griegos de la antigüedad, siempre dispuesto a punzar al que se adormece sobre sus dogmas. Artículos también densos e intensos, que voy leyendo, poco a poco, cuando tengo el ánimo calmo y ganas de pensar despacio.

Supersticiones, de Manuel Harazem, un cordobés que “practica el saludable ejercicio del anticlericalismo”. Lo he descubierto hace poco y apenas he leído los posts más recientes, en un blog que viene desde principios de 2005. La temática que aborda es variada, la escritura clara, el tono amable e irónico, acusatorio a veces, gracioso otras. Lo que llevo visto hasta ahora me ha provocado, sobre todo, curiosidad, ganas de saber más. Es fantástico que te despierten esas potencias.

Y, finalmente, la excepción, el que no estoy recién conociendo porque llevo ya bastante tiempo siguiéndole con entusiasmo: Paraguas en llamas, el blog de Jordi y sus escenas de surrealista cotidianeidad. Me parece increíble cómo es capaz de darle la vuelta a los acontecimientos, de mostrar la magia de la realidad, de hacer poesía y humor y belleza. Me hace pensar, claro que sí, porque alimenta la ensoñación y la capacidad de asombro, que tanto tienden a anquilosarse. Lástima que actualice tan de tanto en tanto.

PS: Inmediatamente después de publicar el post, paso por el blog de Mandarina Azul y descubro un post de despedida. ¿Va a ser que he entregado un premio póstumo?

CATEGORÍA: Blogs e Internet

Amor pasional

En la ética de Spinoza, lo bueno es lo que expande nuestra capacidad de actuar y lo malo, por el contrario, todo aquello que la limita, la disminuye. Esa capacidad de actuar parece emparentarse con la idea de libertad personal (por más que la libertad, en Spinoza ...). Las pasiones son, por definición, fuerzas que nos arrebatan, que nos dominan. Cuanto más apasionado vive un hombre menos libre es, menor es su capacidad de actuar. Así pues, en los términos spinozianos, las pasiones son malas. Yo añadiría que cuanto más apasionado vive un hombre menos es él mismo. Quizás por eso, también en planteamientos filosóficos centrados en el conocimiento (y crecimiento) personal, las pasiones son malas (piénsese, por ejemplo, en el budismo).

Por cierto, pasión pertenece al mismo campo semántico que pasividad, que padecer ... Y no es casual, porque efectivamente, cuando la pasión se apodera de nosotros pasamos a padecerla, a ser sujetos pasivos de esas fuerzas tempestuosas. No somos los dueños de nosotros mismos, hemos perdido (o visto muy sensiblemente limitada) nuestra capacidad de actuar, de dominar nuestros actos. Somos (recurramos al cursi lenguaje de la telenovela, herencia de la novela victoriana) juguetes de la pasión, plumas en el vendaval de los sentimientos, una barquita desarbolada en un mar embravecido ...

Pero, ¿qué es la pasión? De todas las acepciones que da el DRAE nos quedamos con la quinta, sexta y séptima: perturbación o afecto desordenado del ánimo, inclinación o preferencia muy vivas de alguien a otra persona, y apetito o afición vehemente a algo. La acepción sexta parece apuntar hacia la pasión específicamente amorosa, hacia el amor pasional. Quizás sea esta modalidad la más interesante, porque es la que mejor prensa tiene y, por tanto, más chocante resultaría defender que el amor pasional, como cualquier pasión, es algo malo. ¿Qué entiendo yo por la pasión amorosa? Pues ese estado de ánimo por el cual lo que más deseas (casi lo único) es estar con la persona que amas y que esa persona te ame también a ti y también lo que más desee sea estar contigo. Esos deseos son tan intensos que absorben casi toda nuestra capacidad racional de modo que, efectivamente, estamos dominados por la pasión. Esta pasión amorosa suele llamarse también estar enamorado.

No creo que, honestamente, pueda discutirse que la pasión amorosa es algo malo, si aceptamos como malo todo aquello que no nos hace progresar en un mayor crecimiento personal, en un mayor conocimiento de nosotros mismos, en una transformación hacia mejor de nuestros caracteres. Sin embargo, lo que para mí, desde la serenidad, está clarísimo, es negado, desde la vehemencia, por una aplastante mayoría de personas (y si la estadística se hace entre las mujeres, casi casi unanimidad). El enamoramiento, dicen tantos, es algo maravilloso. ¿Por qué? Porque sientes intensamente, porque las endorfinas se te disparan. Parece que los humanos (¿todos?) tenemos una cierta adicción emocional; no queremos tanto ser libres como someternos a la dependencia del sentimiento. Ansiamos que nos posea el Amor tirano del cual se quejaba (con la boca chica) Góngora: Amadores desdichados / que seguís milicia tal, / decidme qué buena guía / podéis de un ciego sacar, / de un pájaro qué firmeza, / qué esperanza de un rapaz, / que galardón de un desnudo, / de un tirano, ¿qué piedad?

En sus afanes de defender la pasión amorosa oigo a quienes sus argumentos me recuerdan los de drogadictos alabando las sustancias de las que dependen, sin querer ver (o admitir) que confunden la realidad con lo que, desde sus carencias, quisieran que fuera. Así, a veces he sostenido, en diálogos de sordos, que el amor pasional no es verdadero amor, pues no es un sentimiento que se proyecta hacia el bien del otro sino, por el contrario, busca primordialmente cubrir la propia necesidad de ser amado, calmar la ansiedad de nuestra intrínseca soledad. El amor de verdad (lo que para mí es el amor de verdad, aclaro) es otra cosa; es, por cursi que parezca, un sentimiento que nace y crece con la bondad y, por tanto, cultivarlo sí que creo que es un camino adecuado para el desarrollo personal, para progresar en la felicidad y en el conocimiento. Ahora bien, de lo que estoy hablando muy poquito tiene que ver con ese amor pasional tan celebrado y sacralizado en nuestra cultura, hasta el punto que los esquemas del romanticismo (que, por cierto, no tiene mucho más de ciento cincuenta años) los tenemos bien metidos en el cerebro. El amor del que hablo no sabe de posesiones (ni, por tanto, de celos), no exige ni necesita nada sino simplemente ofrece ... La pena es que la mayoría de quienes me estén leyendo pensarán: si, si, muy bonito; pero eso son chorradas, amar así no es posible y, en todo caso, alguien que ame así no ama de verdad. Pues muy bien.



PD: De lo anterior no se deduzca que estoy en contra de que la gente se enamore. En la vida hay que probar de todo (a ser posible cada cosa en su momento) y aprender de todo. Ahora de ahí, a poner el enamoramiento como el estado ideal, la meta deseada ... Pero, dejémonos de bobadas y escuchemos a Led Zeppelin (necesitaba una excusa para subir alguna canción suya; de ahí este post).

CATEGORÍA: Reflexiones sobre emociones

domingo, 30 de septiembre de 2007

Hojas de ruta y consultas habilitantes

Como es sabido, el pasado viernes, en el Pleno de Política General del Parlamento Vasco, el lehendakari Ibarretxe propuso una serie de iniciativas para “canalizar la resolución del conflicto vasco”. El discurso de Ibarretxe, obviamente, ha sido la noticia estrella de este fin de semana. La mayoría de los medios que he ojeado resaltan la inconstitucionalidad de las propuestas del Gobierno Vasco. De otra parte, prácticamente de lo único que se entera uno leyendo periódicos o webs generalistas es de la nueva hoja de ruta (terminología del lehendakari) que a uno (limitadito que es y, sobre todo, poco amigo de los circunloquios) le cuesta entender bien. Al final, me he tenido que hacer un esquema:
  • Paso 1. Desde ahora hasta junio de 2008 el lehendakari hace una oferta de pacto político al presidente del gobierno español. El pacto político no se enuncia nunca con transparencia, pero parece que lo que el gobierno español y el vasco han de acordar es que la forma de relación política entre Euskadi y España ha de ser decidida por los vascos. Eso es lo que significa “el derecho a decidir de los vascos” que, aceptado políticamente, debe encontrar su encaje en el ordenamiento jurídico.
  • Paso 2. Depende de si hay o no hay pacto; dadas las declaraciones de Zapatero, supongamos que no lo va a haber. Ibarretxe propone al Parlamento Vasco que autorice la “realización de una consulta habilitadora, para superar la situación de bloqueo y que sea la sociedad vasca, con su decisión, quien nos traslade el mandato de abrir un doble proceso de diálogo y de negociación que conduzca al final definitivo de la violencia, por un lado, y abordar la solución del conflicto político, por otro”. Entiendo que lo que quiere decir es que formulará una pregunta a la ciudadanía vasca que, en caso de ser la respuesta mayoritariamente favorable, diera legitimidad política (que no jurídica) a la pretensión de hacer efectivo el “derecho a decidir de los vascos”. Si el Parlamento, en ese último Pleno del presente curso, no le autoriza a hacer la consulta, Ibarretxe disolvería la cámara y convocaría elecciones para después del verano.
  • Paso 3. Consiste en celebrar la consulta, la cual, siempre que el Parlamento la hubiera autorizado (y parece que será que sí), se realizaría en octubre de 2008 (dentro de un añito). En su discurso el lehendakari dice que se consultará a la sociedad para que ésta “envíe” (en su caso) un doble mandato: el primero que el Gobierno español y ETA inicien un proceso de diálogo para alcanzar el fin definitivo de la violencia, y el segundo que se alcance un acuerdo entre todas las fuerzas políticas vascas sobre el ejercicio del derecho a decidir del Pueblo Vasco y sobre el marco de relaciones, tanto internas como externas, que desea mantener Euskadi. Con estas premisas: ¿qué se la va a preguntar a los vascos? De entrada, tendrían que ser dos preguntas. La primera es la más sencilla de formular: ¿Quiere (y ordena) usted que el Gobierno español y ETA dialoguen para pactar el fin definitivo de la violencia? La segunda necesariamente ha de ser más retorcida y, probablemente, nunca se entendería tal como se exprese sino como la quiera entender cada uno desde su posicionamiento; podría ser, por ejemplo: ¿Quiere (y ordena) usted que los partidos vascos se pongan de acuerdo en los mecanismos concretos mediante los cuales el pueblo vasco pueda ejercer su derecho a decidir sus relaciones políticas?
  • Paso 4. Inmediatamente celebrada la “consulta habilitadora”, Ibarretxe disolvería la cámara y convocaría elecciones (supongo que para finales del año que viene; tampoco se acortaría mucho la legislatura que debería durar hasta abril de 2009). Así pues, en el caso de que los vascos dijeran mayoritariamente que sí quieren (y ordenan) que se acuerde la forma de ejercer el derecho de decisión, pues dicho acuerdo habría de negociarse entre las fuerzas políticas vascas resultantes de esas elecciones autonómicas ya que, obviamente, la decisión se sancionaría por votación en el Parlamento Vasco. Ibarretxe lo que plantea es que los partidos políticos se pasen un añito y medio discutiendo para, en el segundo semestre de 2010, hacer un referéndum resolutivo que sea expresión del ejercicio del derecho a elegir. No lo dice expresamente en su discurso, pero en estricta lógica no cabe sino deducir que en ese referéndum lo que se les ha de preguntar a los vascos, con la intención (¿compromiso?) de que su respuesta sea vinculante, es qué fórmula concreta (espero que se les den varias alternativas) de relación política quieren mantener con España (ninguna y ser un Estado independiente, ser un “Estado Libre Asociado”, seguir siendo una Comunidad Autónoma …).
Creo que el discurso del Lehendakari es un buen ejemplo de inteligencia política en la mejor escuela maquiavélica; o mejor jesuítica, que para eso estamos en su tierra chica. Lo lees y transmite (salvo que estés muy radicalizado y te niegues a escuchar lo que no te gusta) una apariencia de honestidad, buenos deseos (en plan buen rollito y fraternidad universal) y congruencia argumental. No voy a pronunciarme sobre la honestidad y beatitud del lehendakari (al fin y al cabo, es irrelevante); sí me gustaría, en cambio, poner de manifiesto los varios y estratégicamente situados sofismas a que recurre en su argumentación. Pero no voy a hacerlo ahora porque requiere tiempo y rigor; hay que ir despacito para hacer explícitas las trampas (en términos lógicos) del discurso como, por ejemplo (una de las más repetidas) dar por asumidas, sin estarlo, premisas de ambiguo enunciado que sustentan conclusiones obviamente ilegítimas.

Yo no puedo hacer ahora esa tarea desenmascadora. Lo grave es que no veo a nadie que la aborde, ni en un lado ni en otro. Es triste que, entre todos, se haya llevado el debate político a un intercambio de tópicos vacíos de contenido. En el fondo, para qué esforzarse en definir los conceptos, en trabajar los argumentos, si éstos no son más que excusas para vestir prejuicios interesados e inamovibles. Basta entrar en cualquier foro de Internet en el que se debata sobre el futuro político de Euskadi para desmoralizarse ante la pobreza dialéctica.

Lo que se nos avecina, me temo, no será nada satisfactorio para nuestras inteligencias y ese convencimiento quizás nos excuse a todos de preocuparnos por la lógica y la verdad. Sin embargo, sí se nos viene una etapa turbulenta, en la que cabe prever movidas frenéticas y apuestas cada vez más arriesgadas. Y, no nos engañemos, no va a ser un proceso político libre, porque el miedo sigue estando ahí; por muy bonitas que suenen las palabras del lehendakari diciendo que ETA no debe marcar la agenda política, no son verdad (ETA marca la agenda y, sobre todo, marca las decisiones). Pero qué más da; éstos son los factores en juego y nadie puede negar que Ibarretxe ha decidido echarlos a rodar.

El Gobierno español ha rechazado la “hoja de ruta” porque la considera inconstitucional (la vicepresidenta la ha tildado de desvarío). Savater (a quien respeto) dice también que la consulta que propone Ibarretxe es ilegal pero añade que accedería a hacer campaña sobre el referéndum si cambian las cosas (...) y se hacen por los métodos constitucionales". Y aquí viene la primera cuestión que me gustaría que alguien me aclarara: ¿el ideario político del PNV puede acaso llevarse a término por los métodos constitucionales?

Es más que evidente que lo que el lehendakari defiende es que los vascos tienen derecho (en tanto pueblo, ja) a decidir su organización política y su relación con el Estado Español (por cierto, tengo entendido que a ese “derecho” se le llama de autodeterminación). Si se admite este derecho, también se admite que el País Vasco pueda, de así decidirlo sus habitantes, dejar de formar parte de España. Repasaré la Constitución pero, en principio, no veo cómo estos planteamientos pueden ser constitucionales. Pero es que dudo mucho que cualquier proceso al fin del cual un territorio se haya desgajado de un Estado se haya hecho dentro del marco de la constitución del Estado antes de la secesión. En este aspecto, no se puede acusar a Ibarretxe de no ser claro: él pide que haya un acuerdo político para cambiar la Constitución de modo que ésta permita la autodeterminación de los vascos.

Creo que los partidos estatales tienen que salir al ruedo de la política y no esconderse tras el burladero de la Constitución. Porque si no estarán perdiendo la autoridad moral que exhibían cuando, para deslegitimar (con toda la razón del mundo) las excusas políticas de los terroristas (la liberación del oprimido pueblo vasco), decían que en democracia y sin violencia se pueden defender todas las posiciones. Pues ahí está: el PNV defiende la autodeterminación. Ah no, eso no que es inconstitucional. Intuyo que cuando Savater habla de métodos constitucionales, sabiendo como sabe que la autodeterminación es inconstitucional, se está refiriendo cambiar la Constitución de forma constitucional. En cualquier caso, pienso que rechazar la propuesta de Ibarretxe por inconstitucional va a resultar insuficiente.

Por otra parte, esto es lo que él espera. Tanto es así que, leyendo su discurso, uno se da cuenta que a lo que va es a la “consulta habilitadora”. ¿El Estado la va a impedir? Parece que, si la convocara, el Estado la impugnaría ante el Tribunal Constitucional lo que implica la suspensión del acto durante un plazo máximo de cinco meses. Pero, ¿qué gobierno impugnaría la convocatoria decidida por el Gobierno Vasco tras el mandato del Parlamento? No sería el actual sino el que salga de las próximas Generales; hagan sus apuestas. En todo caso, trago de muy mal gusto para el próximo gobierno, muy en especial por las repercusiones que al correspondiente partido le significarían en el País Vasco.

Pero y si Ibarretxe, siendo en cierto sentido coherente con su propio órdago, se pasa por el arco del triunfo la suspensión del Constitucional por entender que él viene obligado a cumplir la voluntad del Parlamento Vasco, y va y organiza en un lluvioso (es un imaginar) domingo de octubre del próximo año la consulta, movilizando para ello a la ertzaintza. ¿Ordenaría el gobierno español a la guardia civil o al ejército que impidieran por la fuerza la celebración de la consulta?

Estoy seguro de que Zapatero tiene que estar muy preocupado pensando cómo evitar que las cosas lleguen hasta ahí, porque si así fuera se arma una bronca que dudo que la mayoría de los votantes, tanto vascos como del resto de España, estén dispuestos a asumir. Tampoco creo que a Ibarretxe le interese demasiado llegar a esos extremos, pero intuyo que tiene bastante menos que perder que el presidente del gobierno español (sea éste del partido que sea). Por eso creo que lo que pase durante estos próximos meses en la “negociación” entre los dos gobiernos (de lo que apenas nos enteraremos) es bastante importante. Y, dicho sea de paso, el estilo del PP en este tema sólo contribuye a legitimar los movimientos rupturistas de Ibarretxe.

En fin, que qué penita. ¿Nos sacudiremos algún día la falacia de los pueblos? Y ya puestos, ¿por qué no abolir los Estados? Mientras ese día llega, creo que voy a organizar una consulta habilitadora en Chipunia.

CATEGORÍA: Política y Sociedad

jueves, 27 de septiembre de 2007

Diputados blogueros

Hoy he descubierto que nuestros diputados, algunos de nuestros diputados, tienen blogs. En la página oficial del Congreso de los Diputados puede uno enterarse que, de los 350 diputados, 32 cuentan con “página personal” (se contabilizan 34 webs pero hay dos parlamentarios con dos webs cada uno); es decir, aproximadamente el 9%, un porcentaje (imagino) bastante más alto que la media de la población española pero es que, obviamente, estos señores y señoras, señorías tod@s, tienen mucho que contar. Otra cosa es que a los españoles nos interese lo que tienen que contar, que parece que no mucho. Lo digo porque me he dedicado a hacer breves visitas a todos y cada uno de estos blogs y, salvo muy contadas excepciones, en la casi totalidad de los posts de la gran mayoría de ellos el número de comentarios es cero, uno ...

Me he hecho unas estadísticas apresuradas que facilito (como son apresuradas pueden habérseme colado errores). Empecemos por los grupos políticos: 20 webs son de diputados del PSOE, lo que representa el 62,5% del total, cuando los diputados socialistas son el 46,8% de la Cámara; lógicamente, con el PP se produce una situación inversa: pese a que representan el 42% del total de diputados, sólo alcanzan el 19% de las webs. Si hacemos la clásica división maniquea, el número de blogs de diputados de izquierda representa el 78%, cuando el total de los grupos políticos correspondientes es poco más del 52%: pareciera que la izquierda ha cogido esto de internet con más gusto que la derecha. Por cierto, de los diputados nacionalistas/independentistas sólo hay blogs catalanes; ¿qué pasa con los vascos, gallegos, canarios?

Fijándose en la provincia de la que proviene el diputado, prevalecen claramente los catalanes (la mitad justita de las webs). En segundo lugar, más o menos igualadas, van las comunidades valenciana y andaluza. Los escasos seis blogs restantes se dispersan entre Galicia (2), Aragón (1), Castilla-La Mancha (1), País Vasco (1) y Madrid (1). ¿Alguien quiere sacar conclusiones? Yo diría que estos datos son muestra evidente de que Zapatero está rompiendo España, ¿verdad?

Y vayamos al polémico asunto de la igualdad sexual. La Ley orgánica aprobada el curso pasado no ha logrado que entre los diputados blogueros se respete la proporción mínima 60-40. No señor; la proporción es de un escandaloso 78-22 a favor de los hombres, cuando respecto al total del Congreso, las 128 diputadas hacen que se alcance una más decente 63-37 (casi casi la mínima legal). Hechos los correspondientes cálculos, propongo a la presidencia del Congreso que obligue a un mínimo de diez diputadas a abrir un blog, impidiendo mientras tanto que ningún diputado haga lo propio; de esta manera se alcanzará el 40% que exige el equilibrio inter-sexos.

¿Cómo se distribuyen los diputados blogueros por edades? Pues para mi sorpresa (me los esperaba más jóvenes) cubren casi todo el espectro. La edad media me sale en torno a los 46 años (algo menores que yo), variando desde los 32 años de José Ramón Mateos, socialista de Formentera, hasta los 59 de Manuel Mas, socialista de Barcelona, (Joan Oms tiene 60, pero su “página personal” no es realmente personal sino la institucional de els verds). Un intervalo de edades de 27 años (menor seguramente que el del Congreso, pero no creo que demasiado, amén de que me imagino que equidistante de los extremos). Poco relevante resulta el factor edad, al menos en las cifras frías. Porque, aunque de forma poco rigurosa, mi impresión es que los blogs más atrayentes corresponden a diputados de las cohortes más jóvenes.

Me animaré a opinar alguito sobre los contenidos. Empezaré diciendo que la nota media es muy baja: vamos que así, en un primer vistazo, la gran mayoría parecen un coñazo. De entrada suelen estar muy mal compuestos, lo que quita las ganas de leer. Cuando te pones a leer suelen ser aburridos y, por supuesto, monotemáticos. Al fin y al cabo, diputados en el Congreso (muy vanidosos de serlo y bastante incapaces de disimularlo) que exponen sus brillantes actuaciones, elogian los comportamientos de su partido y critican los del otro. Política de bajos vuelos, cargadísima de tópicos y demagogias y sin que aflore apenas ninguna reflexión más allá de la cutre cotidianeidad de nuestro circo. De otra parte, por más que imagino que les gustará que les lean, casi todos tienen activada la opción de moderar comentarios (vamos que antes de que se publique la opinión de nadie quieren chequearla).

Por cierto, la actividad bloguera de los diputados no vayan a creer que es de ahora; hay bastantes que llevan ya unos cuantos añitos. Así encontramos que los primeros posts varían desde el 2004 hasta desde hace poco; incluso hay un diputado alicantino que se suelta el moco de fechar sus primeros artículos en octubre de 1993. Lo que llama la atención es que el mes que más se repite como inicial de varios blogs es septiembre; será que los políticos, al iniciar el curso, se plantean abrir un blog.

Es sabido que no me gusta demasiado el PP, pero aseguro que no estoy siendo tendencioso al afirmar que los de sus diputados merecen, en conjunto, una nota mucho más baja que los del resto. De los seis blogs peperos, cuatro están alojados en periodista digital que son, justamente, los que más se expresan con el encono tan característico del partido durante esta legislatura, amén de su obsesión por el diabólico Zapatero. Los otros dos corresponden a un diputado de Barcelona cuyos posts son transcripciones de sus intervenciones en el Congreso (me imagino que pide copia del cuaderno de sesiones) y a un sonriente y algo gordito diputado zaragozano, con cara de buena gente y cuyo tono es algo menos acre que el del resto de sus compañeros de partido. En fin, después de mi rápido repaso, no aconsejo a nadie que pierda el tiempo visitando los blogs de estos señores del PP, aunque dos de ellos, el de Gustavo de Arístegui y el de Jorge Moragas reciben un número sensible de comentarios (los restantes apenas ninguno).

Como es previsible el idioma predominante es el castellano, pero también hay bastantes blogs en catalán, incluso uno bilingüe de una diputada valenciana de IU (quien, por cierto, gusta de meterle caña a la Iglesia). Reconozco que, aunque leo el catalán en la intimidad, me he detenido menos en los escritos en este idioma (aunque a uno de ellos le he dejado un comentario). De los escritos en catalán puede resultar interesante el de Joan Puig i Cordon, que se califica como un independentista en Madrid.

Entre los del PSOE encontramos al ínclito Pepiño Blanco, cuyo blog he de recomendar encarecidamente a Tito Beno; es un blog que “no lleva corbata” y en el que su autor desea que todos nos tuteemos. Ciertamente conmovedor, pero que todavía no logra tener su público, bien es verdad que no lleva siquiera un mes de andadura. En el extremo opuesto (en lo que a popularidad se refiere) está el blog de Jordi Sevilla, bastante bien diseñadito; el ex ministro lleva ya un año en la red y, aunque habla casi siempre de la política cotidiana, lo hace de forma amena y humana (seguramente por ello recibe bastantes visitas y comentarios). Por último, también del PSOE, el blog del diputado vizcaino Eduardo Madina. Es el único que no habla sólo de política y que, además, cuando habla de política no se le nota tan amarrado al partidismo cutre como el resto. De otra parte, no escribe nada mal; es el único que me atrevo a recomendar.

Y nada más. Esta incursión entre los blogs de los diputados me ha dejado algo preocupado en cuanto la conexión entre políticos y ciudadanos. Ciertamente, sólo me he permitido un rápido paseo pero suficiente, creo, para hacerme una composición de lugar a modo de panorama general. Si quisiera profundizar, además de los blogs de diputados, hay muchos más de profesionales de la política. Pero no sé si me apetece navegar mucho por esas aguas.

CATEGORÍA: Blogs e Internet

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Quiero aprender mexicano

Atendiendo una recomendación de Ana C. descubrí el blog del Chukustako, un mexicano que escribe desgarrando el idioma. Conté hace un par de posts que me encanta el castellano de México y este blog es un buen ejemplo. Véase, por ejemplo, este relato: apenas 1800 palabras y qué abundancia de giros, vocablos, imágenes, sorpresas. Va un breve listado: polvosa, graffs, otrora, camellón, freón, crayón, sonar el claxon (transitivo), farolazo, enrebozada, me la deben, correrme (no, en ese sentido no), chingar, ponme atención, pesero, comezón, gañán, pinche, pedo, romper la madre, gabacho… Espectacular, ¿verdad?

Cuando leo textos como los del Chukustako siento latir las palabras, siento que el idioma vive; y eso, lo confieso, me emociona. Cada vez me siento menos enraizado a lealtades nacionales; incluso hay momentos en que, ante tantas abyectas rimbombancias demagógicas (sin ir más lejos, el discurso pepero sobre España), me tientan apostasías patricidas. Sin embargo, reconozco que con el lenguaje, con mi lengua, no puedo dejar de sentir relaciones de pertenencia. Y, ya desde hace tiempo, los paisajes más bellos de esta patria de voces y palabras los encuentro al otro lado del Atlántico (muy especialmente en México). Hay por supuesto excepciones, pero cuánto necesitamos inyecciones de vitalidad en el castellano de España.

Cambiando de tema, ¿quién sabía que claxon proviene de una marca comercial estadounidense, Klaxon? El claxon, dispositivo eléctrico, fue inventado a principios del XX por un socio de Edison, un tal Miller Reese Hutchison. En 1908, una compañía de New Jersey compró los derechos para fabricar y comercializar la bocina eléctrica y la bautizó con un nombre tomado de la palabra griega para chillar. Lo divertido es que Miller Reese Hutchison, antes del claxon, había inventado el audífono eléctrico; dicen las malas lenguas que el claxon vino para aumentar el número de demandantes de su audífono (resulta creíble).

Salgo a dar el paseo vespertino a la perra (sí, he vuelto a cambiar de tema) y me sorprende una farola altísima, tan alta que la esfera de luz blanca muy brillante parecía la luna llena en un cielo despejado … Y tanto que lo parecía. Así que estamos en luna llena, pues eso va a explicar varias cosas. Cuando esas ciertas cosas suceden, se me ocurre la estúpida idea de excusarme por ser hombre y, además, tener ya una edad. O sea, que las hormonas (y no sólo) no piden guerra, sino paz. No lo sé, a lo mejor no siento tanto cómo pide la luna llena. ¿Me defenderé elogiando la calidad frente a la cantidad?

Perdóneseme el paréntesis críptico. Vuelvo al relato del Chukustako que he enlazado. ¿No lo has leído todavía? Pues hazlo, es mucho mejor que seguir leyendo estos desbarres. ¿Ya lo has leído? Vale, suponiendo que seas español, ¿no te ha llamado la atención que Fede le diga a Verónica de irse al gabacho? El gabacho, para los mexicanos, son los USA; eso se deduce fácil. Lo había oído ya en una canción de Lila Downs (en un ratito la busco y a ver si la subo a este post), pero me da que no es ésta acepción muy añeja. Por ahí me suena haber leído que en México gabacho ha venido a sustituir a gringo a medida que este último término ha ido diluyendo su valor despectivo (un amigo mexicano se quejaba de esa pérdida expresiva: si ya hasta los gringos se autodenominan así). En todo caso, es casi seguro que el gabacho mexicano proviene del nuestro, de notable antigüedad y hoy casi en desuso. Me entero de que Covarrubias ya describe el término a principios del XVII. Los gavachos (con v) son los provenientes de unos pueblos que confinan con la provincia de Narbona (el DRAE dice de las faldas de los Pirineos; bueno, más o menos) que, debido a la miseria de su tierra, vienen a España a ocuparse de servicios bajos y viles. ¿Los franceses de inmigrantes cutres en la España del Siglo de Oro? ¡Qué vueltas da la historia! Es fácilmente explicable, con este origen y el cariño que siempre hemos tenido a nuestros vecinos del norte, que el vocablo se generalizara para referirse peyorativamente a los franchutes. Aventuro (a lo mejor desbarro) que el término fuera puesto en boga en el México de mediados del XIX durante el gobierno de Maximiliano I, impuesto por los franceses. Supongo que, durante esos pocos años, habría bastantes ciudadanos franceses en México y téngase en cuenta que el país era independiente desde hacía poco más de 40 años; no me extrañaría, pues, que viejos españoles rescataran la palabra gabacho para referirse a esos franceses y que, a lo mejor, el significado se ampliara para abarcar a cualesquiera extranjeros de lengua distinta. En todo caso, apostaría a que en el propio México era una palabra en desuso hasta hace poco. ¿Hay por ahí algún mexicano que confirme lo que digo?



Dejo un rato de escribir para leer un correo electrónico que me enternece. Me quedo un ratito pensando que ser feliz no debería ser tan complicado; debería bastar con dejar que nos lleguen tantas cosas buenas, con saber calmar el ánimo. Con el poco tiempo que tenemos, mira que malgastarlo encochinándonos. Pero, éstas son siempre tareas que a cada uno le competen.

De todas las palabras que he anotado del relato chukustakeño, dos me eran absolutamente desconocidas; no las había oído nunca y ni siquiera se me ocurría por dónde podían ir los tiros. Una es freón y otra camellón; ambas en el DRAE (qué fácil). La primera es “gas o líquido no inflamable que contiene flúor, empleado especialmente como refrigerante”. Según la maravillosa Wikipedia, Freon es el nombre comercial de unos clorofluorocarbonos de la compañía DuPont (la multinacional química más famosa del mundo) usados principalmente como refrigerantes; los clorofluorocarbonos (CFC) han sido prohibidos por el protocolo de Montreal porque agrandan el agujero de la capa de ozono y contribuyen al calentamiento global (uyyyyyy). Ahora bien, en el texto, Federico saca de la mochila el tubo de gas freón; deduje que era algún tipo de linterna para iluminarse mientras forzaba el candado del portón. Pero no encuentro ninguna referencia sobre aplicaciones lumínicas del freón. ¿Usarán en México freón por neón? Quizás deba seguir leyendo sobre el freón, pero la ingeniería química me resulta especialmente árida y, la verdad, no me pone demasiado.

La otra palabra, camellón, me ha gustado más. Es un mexicanismo, lo que me absuelve de ignorancia, que en este caso sería dolosa pues el término pertenece a mi ámbito profesional. El camellón es el trozo, a veces ajardinado, que divide las dos calzadas de una avenida (el camellón del Chukustako presenta un estado lamentable). Busco imágenes de camellones en el google mexicano y sí, viene a ser lo que me imaginaba a partir de la definición del DRAE: el paseo central de una avenida, el bulevar, la rambla, etc. Ya estoy en mejores condiciones para ofrecer mis servicios profesionales en México. La imagen adjunta es el camellón del Paseo de la Reforma en el DF. Por cierto, este Paseo, una de las avenidas principales de la capital mexicana, fue mandado trazar por Maximiliano I para unir la ciudad con el castillo de Chapultepec, que eligió como su residencia. Llevo un rato “paseando” con el Google Earth a lo largo del Paseo de la Reforma y viendo las fotos subidas a Panoramio (¿alguna vez he publicado mi entusiasmo por el Google Earth?). Coño, quiero ir a México. Y ya vale, pero antes, una chorrada final: Chapultepec, palabra de origen náhuatl, significa cerro del chapulín; y chapulín significa saltamontes. ¿Cómo es posible no enamorarse del castellano que se habla en México? Así que el Chapulín Colorado …

Hasta aquí. Muy estructurado no me ha quedado este post, me temo.

CATEGORÍA: Entretenimientos gramaticales

martes, 25 de septiembre de 2007

Sugestión

Comentando mi anterior post, me dice Illyakin que ella llama sugestión a todo ese tipo de experiencias (en el “tipo” incluye el Reiki); creo que, como primer paso, habré de acotar a qué se refiere con la palabra sugestión, partiendo de la base de que el significado que le atribuye tiene connotaciones negativas.

Como el DRAE sirve de poco en este caso, rebusco un poquillo y encuentro dos aproximaciones complementarias, ambas en el ámbito de la psicología. De un lado, sugestión sería todo producto mental (pensamiento, sentimiento, volición, sensación, estado anímico) que generamos sin que haya un soporte sensorial directo ni un control racional. De otra parte, también se usa el término sugestión para referirse a la transmisión de tales productos mentales valiéndose (el agente sugestionador) de la limitación o suspensión del control personal del paciente sugestionado.

Es fácil compartir una valoración negativa de esta segunda acepción, ya que suponemos que el sugestionador atenta contra la libertad personal del sugestionado. El ejemplo más claro es la hipnosis; pero valen también todas las técnicas de manipulación mental tan usuales en las sectas (tema al que Illyakin se refiere). Nada que discutir a este respecto; no, al menos, en términos generales. Estoy de acuerdo en que la mente humana es de blandiblup (yo solito nunca habría usado esta palabra), aunque quizás no en que todos la tengamos igual de maleable. Pero también aprovecho para decir que todos somos manipuladores en mayor o menor grado y que, la mayoría de las veces, si no lo somos más no es por respeto a la libertad del otro, sino porque no tenemos esa capacidad. En todo caso, hay grados y la manipulación ha alcanzado desarrollos técnicos abrumadores que hacen que poco tenga que ver con los pobres intentos de sugestión que podemos ensayar la mayoría de los mortales.

Ahora bien, esta acepción de control mental ajeno que se impone sobre nuestra voluntad y libertad de pensamiento vale para la segunda parte de la argumentación de illyakin (las sectas), pero no para la primera (el reiki). Porque, en una sesión de reiki, de haber sugestión es autosugestión. Admitámoslo de momento pero, antes de seguir, dejemos claro que no hay ningún forzamiento de las capacidades racionales individuales, ninguna imposición externa al propio individuo. Me interesa esta precisión para deslindar tajantemente la argumentación respecto a las sectas y similares. Porque es fácil (y sofista) sugerir (verbo con idéntica etimología) parentescos entre la práctica del reiki y los comportamientos (y pensamientos) sectarios. Si tales correlaciones resultaran significativamente relevantes (que no tengo ni idea) no se explicarían por saltos sin justificación lógica entre las dos acepciones usuales del término sugestión. ¿De acuerdo? Conste, Illyakin, que ni siquiera insinúo que tal fuera tu intención (sé que no).

Pienso que Illyakin calificaba de sugestión al reiki (y al resto de experiencias que mete en el mismo cajón) en el sentido de que los productos mentales que hacen acto de presencia durante una sesión (sensaciones físicas y emocionales, sentimientos, pensamientos, estados de animo) no provienen de estímulos sensoriales directos ni de un proceso de pensamiento racional. Respecto a lo último, ya de entrada, le doy la razón. Cuando estás experimentando lo que sea que uno experimente durante una sesión de reiki, no estás pensando racionalmente; es más, lo ideal es que no pienses nada, que “acalles” la mente. En cuanto a lo segundo, no estoy tan seguro. Creo que sí existe una percepción sensorial, concretamente táctil (que puede ser reforzada con estímulos complementarios sobre otros sentidos: el oído, el olfato; la vista, en principio, no). Lo que es impepinable es que uno “toca” a otro, incluso aunque “toque” sin poner directamente en contacto piel con piel y que hay un estímulo táctil.

Bien pues; lo cierto es que hay estímulos sensoriales reales (imposición de manos) y unos “productos mentales” que, aparentemente, surgen como reacción a tales estímulos. Todavía podríamos admitir que hay “sugestión” si negáramos la correlación entre el estímulo sensorial y los productos mentales o, para ser más precisos, que esos estímulos sensoriales reales son algo así como placebos, como pastillitas inocuas que te tomas y que, porque estás sugestionado en tal sentido, producen determinados efectos terapéuticos. Lo que pasa es que esta explicación no encaja con el hecho (en mi caso y en el de muchos más; sin ir más lejos Marguerite) de que la primera vez que, en una sesión de reiki, te aparecen los “productos mentales”, te quedas bastante sorprendido porque para nada te lo esperabas. Y en cuanto a lo de estar predispuesto … Yo, al menos, iba en plan bastante escéptico; lo único que procuré fue relajarme y “darme permiso” para sentir lo que pudiera sentir (porque ni idea de si iba a sentir algo ni de qué tipo).

Así pues, honestamente, me cuesta calificar de sugestiones las sensaciones que recibo durante una sesión de reiki, tanto dándolo como recibiéndolo. Creo, por el contrario, que esas sensaciones son reales y están relacionadas con estímulos concretos, no son “imaginadas” por más que, evidentemente, pertenezcan al ámbito intangible de lo mental. Y digo que creo lo que acabo de expresar no en el sentido de acto de fe, sino de conclusión provisional tras una análisis bastante racional (creo) y con mucho cuestionamiento escéptico de las sensaciones que he vivido (análisis posterior a las sensaciones, nunca durante éstas). Puestos a calificar de sugestión, más aplicable me parece este término a sentimientos tan universalmente aceptados (con placidez embelesada) como el enamoramiento; las sensaciones que se viven durante ese estado mental sí que responden con todos los honores a las definiciones de “sugestión”.

Ahora bien, tengo la impresión a la vista de su último comentario, de que Illyakin puede estar de acuerdo en que sugestión no sea el término más adecuado para referirse a los efectos del Reiki. Dice que “no duda de los hechos” y con tal calificación de “hechos” pareciera que descarta el carácter ilusorio que les correspondería de ser resultado de una sugestión. Es escéptica respecto a las explicaciones que dan quienes practican reiki respecto a por qué pasan las cosas que pasan (yo añadiría, que más que respecto a las explicaciones, que apenas hay, respecto a la “jerga espiritualista” que emplean). Dice Illyakin que supone que la mayoría de esos efectos obedecen a causas físicas, para nada espirituales. Bueno, he de decir que seguramente estoy bastante de acuerdo con este último comentario, si bien creo que el “malestar” de Illyakin se debe más a cuestiones semánticas que a disensos de fondo. Me da la impresión de que a quienes somos predominantemente racionalistas ese tipo de lenguaje nos genera rechazo, casi como reacción refleja.

He llegado a la conclusión de que quizás debiéramos dar menos importancia a la cantinela “espiritualista” y tomarla como lo que es, una manera convencional (algo ñoña a veces) de referirse a cosas que no se pueden precisar muy bien y que mucho menos se es capaz de explicarlas. Porque, realmente quienes practican este “tipo” de actividades no pretenden explicar nada (aunque algunos de ellos hasta se crean erróneamente que explican algo). Una diferencia muy significativa entre las actitudes occidental y oriental es que nosotros siempre queremos (¿necesitamos?) entender el porqué de los acontecimientos, mientras que a los orientales eso no les resulta tan importante. Por supuesto el afán por descubrir los porqués es un motor fantástico para el desarrollo científico, pero hay quien lo lleva a límites improcedentes, hasta el punto de negar lo que no se puede explicar o, en todo caso, no permitirse experimentarlo.

Yo soy materialista; es decir, en principio creo que todo lo que nos afecta, la realidad en su conjunto, tiene una base física, aunque no sepamos muy bien como funcionan muchos fenómenos. Curiosamente, aún sin tener ni idea, a diferencia de lo que le pasa a Illyakin a mí no me parece excesivamente descabellado que haya unas energías en el cuerpo humano, en su entorno; que estas energías se puedan “redistribuir”; que puedan incidir en el propio funcionamiento orgánico. Lo llamo energía siendo consciente de la ambigüedad terminológica y del escaso rigor científico. No sé por qué ocurre lo que ocurre, pero no me parece que sea algo mágico (aunque pueda usar este adjetivo con fines descriptivos). Por ejemplo, no veo ninguna imposibilidad radical, en alterar mediante esas “energías” nuestro funcionamiento orgánico. Pensemos que nuestro cerebro es el que ordena latir al corazón, es el que crea una sensación de felicidad o de tristeza … ¿por qué no se podría, pongamos, “ordenar” a una célula cancerosa que pare su frenética multiplicación?

Pienso, repito, que hay muchas “cosas” que no sabemos cómo (y porqué) funcionan y que, probablemente, algún día seremos capaces de entender. Pero, entre tanto, tampoco me importa demasiado entender por qué ocurre lo que ocurre. Como bien dices, Illyakin, si a mi me vale, pues estupendo. Y lo cierto es que vale (tampoco es que sea ninguna panacea absoluta), independientemente de las “vestiduras” que le pongan de misticismo (acéptalo, si quieres, como la nota ornamental exótica, sin darle mayor importancia, sin que te distraiga de lo verdaderamente relevante). Eso sí, en mi opinión, es necesario un cierto grado de abandono, de “acallar” la mente racional para desarrollar esas capacidades sensoriales que no estamos habituados a usar, que no conocemos demasiado bien (sobre todo los occidentales), pero que tenemos. No se trata de actos de fe o cosas parecidas sino, simplemente, de tener una actitud abierta de “a ver qué pasa”; tiempo hay luego para reflexionar analíticamente sobre las sensaciones experimentadas.

En el blog que he encontrado recientemente y al que me refería en el post anterior se dice que el reiki es una “metodología” y me ha gustado la idea. Porque en el fondo, el reiki como muchas otras prácticas del “tipo” al que te refieres (incluyendo, si me apuras, las técnicas de relajación que citas) son, en primer lugar, herramientas para nuestro propio conocimiento y consiguiente desarrollo personal. Experimentándolas con cierta constancia y método sí creo que “aprendes” por vías distintas a las “racionales”(de momento) y encuentras útiles para ser mejor persona. En fin, perdona el rollo; tampoco quiero que creas que pretendo convencerte de nada. Mi motivación a escribir este post quizás fuera aclarar (supongo que con poco éxito) que, aunque no lo parezca, me considero racionalista y escéptico; pero es que tales cualidades no están reñidas con “experimentar” determinadas cosas (más bien, al contrario).

CATEGORÍA: Auras, chakras y demás orientalidades